Un punto de partida claro
La valoración inicial permite conversar sobre tus molestias, antecedentes y las actividades que deseas retomar. A partir de esa información se acuerdan objetivos y se define un plan de atención.
Un proceso que se adapta
El trabajo de rehabilitación puede incluir movimiento, ejercicio terapéutico y orientación según la valoración. La elección de las técnicas y el ritmo del proceso dependen de cada persona.
Objetivos de la vida diaria
Caminar con mayor confianza, recuperar movilidad o volver a una actividad importante para ti son ejemplos de metas que puedes conversar durante la consulta. La evolución y la frecuencia de atención se revisan de manera individual.
